Como podeís ver la casa es la típica construcción gallega, de estructura de hormigón con fachadas de ladrillo...pero en este caso una sola capa de ladrillo, ni doble, ni cámara de aire, ni aislante de ningún tipo, eso si, pintado(con pinturas derivadas del petroleo claro está). Además con goteras, filtraciones, sin toma de tierra y con un pozo negro que es más bién una piscina abierta de 2x5 mts llenita de mierda.
Y esa fúe la última capa, antes de poder terminar la obra, la actual dueña del edificio nos denunció a la policía por haber hecho una obra ilegal en su propiedad.
Y claro, para no meternos en lios, desmontamos hasta el último clavo, y llevamos todo el material a la finca de Portor, O Sapoconcho.
También Alex abandono la casa y los dos(más perros y gatos) nos vinimos a O Sapoconcho a vivir.
Y colorín colorado, este cuento acaba de empezar...